FIESTA GAUCHA

Fiesta Gaucha en Estancia Don Silvano o Estancia Santa Susana

TRASLADO DESDE EL HOTEL DE IDA Y VUELTA

  • Recepción con empanadas y vino en la pulpería
  • Visita guiada al museo y capilla
  • Paseos a caballo y en breacks
  • Almuerzo típico
  • Degustacion de mate

Show de Tango y Folklore con malambo de boleadoras

Destrezas criollas:

-Carrera de sortijas

-Entrevero de tropillas

-Carreras cuadreras

$66,00$120,00

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Fiesta Gaucha en Estancia Don Silvano

Si quieres experimentar un día diferente y disfrutar de las principales tradiciones del campo, la Estancia Don Silvano, ubicada cerca de Parada Robles, en el partido bonaerense de Exaltación de la Cruz, es un lugar ideal. En medio de un abundante arbolado, el espacio recibe a las visitas a través de un camino de seis puentes colgantes, que se tambalean sobre una hilera de eucaliptos medicinales que atraen inmediatamente el sentido del olfato.

El plan arranca de la siguiente manera: los más osados suelen optar por deslizarse en tirolesa; mientras que quienes fueron en modo relax tienden a elegir pasear a caballo. Este recorrido es sumamente especial, ya que se realiza con 22 ejemplares alineados en fila india, que siguen un sendero con paisajes increíbles.

Otra alternativa es transitar el sitio a pie o bicicleta y realizar paradas para alimentar a algunos de los animales que deambulan por la zona. También se ofrecen viajes en carretas a ruedas, que son perfectos para tomar fotografías y admirar la geografía.

En cualquier caso, los anfitriones dejan a mano una buena cantidad de empanadas recién horneadas y diferentes infusiones calientes para que los turistas descansen y coman algo bajo la luz del sol.

A la hora de almorzar, el salón comedor se viste de gala para recibir a los comensales al ritmo del folclore. El cantante y el guitarrista de la finca, Diego Adolfo y Renato Careaga, respectivamente, brindan un amplio repertorio de canciones en el marco de un espectáculo musical. Luego del asado –compuesto por chorizos, morcilla, vacío y pollo, entre otras variedades de carne–, se realiza un baile al ritmo de los géneros musicales que caracterizan al país. Para que todos se muevan con gracia, hay profesores que dan clases de milonga, tango y malambo. La comida finaliza con un riquísimo flan con dulce de leche.

Al retomar la jornada, se lleva adelante una carrera de sortijas y un show de destrezas criollas. Detrás del molino principal hay una laguna que invita a tomar mate con tortas fritas y pastelitos para hacer más amena la vuelta a casa.

Un día entre gauchos Estancia Santa Susana

Las bellezas de Buenos Aires son incontables. Sin embargo, para quien desea vivir una inigualable experiencia cultural argentina, es más que recomendable un pasadía de fiesta gaucha en la Estancia Santa Susana, a menos de una hora de la ciudad.

Apenas a 50 minutos de la magna Buenos Aires, hay otro universo argentino, con praderas, caballerizas y gauchos. Ahí, en el pueblo de Los Cardales está la Estancia Santa Susana, donde el visitante puede conocer los atractivos de la vida gaucha en apenas un día.

Al llegar a la estancia de concreto rojizo se ven las caballerizas, el ganado, un museo de la vida gaucha. En el camino se topa uno con sillas hechas de huesos de ganado, mesitas hateras y grifos antiguos para obtener agua de los pozos. Pero la bienvenida oficial la dan las deliciosas empanadas de carne con picadillo, huevo y aceitunas que, por fortuna, parecían salir de una cocina inagotable.

Pasada la degustación se puede recorrer la estancia, junto a un grupo de visitantes, sobre caballos entrenados para ir al paso y en trote, nunca a galope —por lo tanto, son mucho más seguros para jinetes inexpertos—. Tras ese recorrido de 20 minutos retornamos al rancho en una carreta movida por dos caballos a una velocidad más alta, gracias a la conducción experta de nuestro guía gaucho.

Ahí entonces podemos degustar la gastronomía de la zona, con ensaladas, chorizos, morcilla, pollo, cortes de res, cortes de ternera y servicios de Malbec casi tan inagotables como las empanadas de bienvenida. 

Una pareja de bailarines y una cantante con un repertorio de clásicos de toda Hispanoamérica dan inicio al show del día. Los gauchos dicen “presente” con sus bailes tradicionales, algunos con acrobacias que incorporan las boleadoras que se usan para capturar el ganado.

En las caballerizas, para la parte final del show, se muestra la parte más coqueta de la cultura: las jinetadas, unas dinámicas donde el hombre demuestra su destreza al caballo con la esperanza de conquistar la atención del sexo opuesto. Con aros, agujas y velocidad, los gauchos de la estancia cortejan a las visitantes, mostrando la vistosidad de sus tradiciones pueblerinas.

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